Cómo son las familias anfitrionas en Irlanda

Manual para familias

Cómo son las familias anfitrionas en Irlanda

Vivir con una familia irlandesa significa entrar a formar parte de su vida cotidiana.

Estudiante compartiendo la comida con su familia anfitriona irlandesa durante su año en Irlanda

Para muchas familias, una de las mayores incógnitas antes de enviar a su hijo a Irlanda es muy sencilla: ¿cómo será vivir con una familia que no conocemos?

Durante esos meses, la casa de la familia anfitriona será su casa en Irlanda. Allí desayunará antes de ir al colegio, volverá por la tarde, cenará, contará cómo le ha ido el día y aprenderá poco a poco a desenvolverse dentro de una rutina diferente a la suya.

Y precisamente ahí está una parte importante de la experiencia: no se trata solamente de alojarse en Irlanda, sino de vivir en Irlanda.

¿Quiénes son las familias anfitrionas?

No existe un único modelo de familia anfitriona.

Puede ser una familia con hijos, una pareja o un hogar con una composición diferente. Lo importante para el estudiante es entender que llega a una casa real, con sus propias personas, costumbres, horarios y manera de organizarse.

Es un hogar con sus propias rutinas, personas y costumbres.

La familia abre su hogar al estudiante y este se incorpora durante un tiempo a su vida cotidiana. Eso significa compartir espacios, conversaciones y comidas, pero también respetar las normas y la forma de funcionar de esa casa.

Antes de la llegada, las familias reciben información sobre sus responsabilidades hacia el estudiante y sobre lo que también se espera de él durante la convivencia.

La convivencia se construye en las dos direcciones: la familia abre su hogar y el estudiante aprende poco a poco a integrarse en sus rutinas y costumbres.

«La gente de ahí es muy acogedora, y la familia también.»Alejandra, estudiante de curso escolar en Irlanda

Si quieres conocer cómo se seleccionan, evalúan y preparan las familias anfitrionas dentro de los programas de MUNDI Education, te lo contamos aquí: Cómo funciona la familia anfitriona en nuestros programas →

Una casa nueva también tiene sus propias costumbres

Probablemente esta sea una de las cosas que más sorprenden al principio.

En casa tenemos interiorizados cientos de pequeños hábitos: a qué hora cenamos, cuánto tiempo estamos en la ducha, dónde dejamos la ropa sucia, si avisamos cuando vamos a llegar tarde o si podemos invitar a un amigo sin preguntar.

En Irlanda habrá otros.

Cada familia establece sus propias normas y el estudiante debe aprenderlas y respetarlas. La familia anfitriona puede fijar horarios de llegada y el estudiante debe informar de dónde va, con quién estará y cuándo espera regresar. También debe pedir permiso antes de llevar invitados a casa.

No significa que todas las familias sean estrictas ni que todas funcionen igual. Significa algo mucho más sencillo: cuando vivimos en casa de otra persona, aprendemos cómo funciona esa casa.

Y eso también forma parte de ganar autonomía.

¿Cómo es la convivencia en el día a día?

Gran parte de la convivencia sucede en momentos muy normales.

Desayunar antes de salir, llegar del colegio, comentar algo que ha ocurrido durante el día, cenar, utilizar las zonas comunes de la casa o coincidir durante el fin de semana.

El alojamiento con familia anfitriona incluye acceso a las instalaciones habituales de la casa, como las zonas comunes y el Wi-Fi. La colada del estudiante se integra en la colada familiar habitual.

Son detalles pequeños, pero importantes, porque ayudan a entender qué significa vivir con una host family: el estudiante empieza a desenvolverse dentro de una vida familiar que continúa con normalidad mientras él está allí.

Los fines de semana forman parte de la vida normal de cada familia: algunas hacen más planes, otras llevan una rutina más tranquila.

Eso también es inmersión.

Las comidas también forman parte de la convivencia

Durante la semana, el régimen de familia anfitriona contempla desayuno, packed lunch para el colegio y cena. Los sábados y domingos incluye desayuno, comida y cena.

Pero comer en Irlanda merece su propio capítulo porque los horarios, el tipo de desayuno, el almuerzo del colegio o algunas costumbres pueden resultar diferentes de las españolas.

Cómo comen los estudiantes durante un curso escolar en Irlanda →

Convivir también significa adaptarse

Es normal que durante los primeros días haya cosas que resulten extrañas.

Una cena diferente a la de casa. Un horario que no esperaba. Una norma que no entiende. Una familia más habladora o menos habladora que la suya. Incluso una manera diferente de demostrar afecto.

Muchas diferencias forman parte simplemente del proceso de adaptación.

Parte de la experiencia consiste precisamente en aprender a distinguir entre “esto no es como en mi casa” y “aquí existe una dificultad”.

Por eso conviene dar un poco de tiempo a la convivencia, preguntar cuando algo no se entiende y hablar cuando algo preocupa.

HSI explica que, cuando se solicita un cambio de familia, se tienen en cuenta tanto la situación del estudiante como la de la familia y que, cuando es posible, se intenta mediar si el problema responde a diferencias de personalidad o pequeños conflictos de convivencia.

Si aparece una dificultad que necesita intervención, el estudiante y su familia cuentan con la estructura de acompañamiento del programa.

Cómo acompañamos a los estudiantes durante su estancia →

¿Y los padres? ¿Cómo viven esa convivencia desde España?

Es natural querer saber cómo está viviendo vuestro hijo en su nueva casa.

Pero una parte importante de la experiencia consiste también en permitir que sea él quien vaya construyendo su relación con la familia anfitriona y aprendiendo a resolver las pequeñas situaciones cotidianas.

Cuando hace falta intervenir o existe alguna preocupación, la comunicación y el seguimiento se realizan a través de la estructura del programa.

De esta manera, la familia anfitriona puede desarrollar una relación natural con el estudiante y vosotros seguís teniendo un interlocutor dentro de MUNDI Education.

Conoce cómo funciona nuestro acompañamiento en España e Irlanda →

Entonces, ¿qué puede esperar de su familia anfitriona?

  • Un hogar en el que vivir durante su estancia.
  • Comidas y rutinas compartidas.
  • Espacios de la casa que poco a poco dejarán de resultarle desconocidos.
  • Personas con sus propias costumbres y normas.
  • Conversaciones en inglés que al principio quizá cuesten y que después surgirán sin pensarlo.

Y una oportunidad de descubrir algo que difícilmente se aprende en un aula: cómo adaptarse y encontrar su lugar dentro de una forma de vida diferente.

Una parte de Irlanda que también se vive en casa

Cuando pensamos en estudiar en Irlanda solemos imaginar primero el colegio, los amigos o el inglés.

Pero una parte enorme de la experiencia ocurre al cerrar la puerta de casa después de clase.

En las cenas, en las conversaciones, en las diferencias culturales, en aprender a preguntar, en respetar otras costumbres y en empezar a desenvolverse sin que todo funcione exactamente como en casa.

Por eso vivir con una familia anfitriona forma parte de la experiencia educativa, no solo del alojamiento.

Es otra manera de conocer Irlanda desde dentro.

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