¿Y si mi hijo no encaja con su familia anfitriona?
Cómo se distingue una fase de adaptación de un problema, y qué se hace en cada caso.

Detrás de cada familia anfitriona hay un proceso de selección, una visita a la vivienda y una preparación previa. Aun así, una buena familia puede no ser la adecuada para un estudiante concreto. Por eso lo importante es saber qué ocurre cuando la convivencia cuesta, y quién se ocupa de cada paso.
Primero, distinguir
Llegar a una casa nueva supone otros horarios, otra comida, otras costumbres y otra forma de relacionarse. Durante las primeras semanas es habitual que algo le resulte extraño o incómodo, y eso forma parte de la adaptación.
Una pregunta ayuda a ordenar lo que siente: ¿esto es distinto de mi casa, o aquí hay un problema? La mayoría de las veces es lo primero, y se resuelve con un poco de tiempo y hablándolo.
Cuándo hay que hablarlo
Cuando la incomodidad no mejora con los días o cuando hay algo concreto que le preocupa: si se siente fuera de lugar de forma continuada, si no está a gusto en casa o si hay una situación que no sabe cómo manejar. En ese momento, tu hijo habla con su Student Adviser en Irlanda, su persona de referencia. Y tú puedes contárnoslo a nosotros en España.
El proceso, paso a paso
- Escuchar. El Student Adviser habla con tu hijo para entender qué está pasando.
- Entender. Cuando hace falta, habla también con la familia anfitriona y, si la situación afecta al ámbito escolar, con el colegio. Desde España, MUNDI se coordina con el equipo en Irlanda y te mantiene informado.
- Intervenir. Si el origen son diferencias de carácter o pequeños roces de convivencia, se media: se habla con las dos partes, se aclaran expectativas y se ajusta lo necesario. Muchas situaciones se resuelven así.
- Hacer seguimiento. Después se comprueba cómo evoluciona la convivencia.
- Valorar un cambio. Si después de hablarlo y hacer seguimiento se considera que la convivencia no puede funcionar adecuadamente, el equipo valora un cambio de familia y, cuando es necesario, lo organiza.
Cualquier cambio lo organiza el equipo en Irlanda. Tu hijo no debe intentar organizarlo por su cuenta, y así cada paso queda coordinado con el colegio y con la nueva familia. Un cambio de familia puede suponer también un cambio de colegio, o no: depende de la situación, de dónde esté la nueva familia y de las opciones disponibles. Durante todo el proceso estás informado de los pasos y de las decisiones.
Qué ayuda desde España
- Escuchar y dar un poco de tiempo, sobre todo en las primeras semanas.
- Animar a tu hijo a expresar lo que le pasa: con la familia cuando es algo pequeño, con su Student Adviser cuando le preocupa.
- Contarnos lo que te transmite. La comunicación sobre el programa se canaliza a través del equipo, así hay seguimiento y una gestión ordenada de cada situación.
Lo que solemos decir a las familias
Dar unos días a la convivencia suele ser la mejor decisión. Y si después algo sigue sin funcionar, hay un proceso previsto para resolverlo, con un equipo que se ocupa de cada paso.
¿Quieres saber cómo acompañamos la convivencia con la familia anfitriona?
